Los talibanes continúan su imparable avance en Afganistán, mientras el gobierno afgano pierde el control de la mayoría del país tras la fase final de retirada de las tropas extranjeras el pasado 1 de mayo.
Este fue además un importante enclave de ope- raciones de las fuerzas de Estados Unidos en Afganistán hasta que el pasado primero de mayo las tropas internacionales en- tregasen el mando de sus instalaciones a las fuerzas afganas, como parte de la fase final de su retirada del país, que tiene previsto concluir este mes.
A la caída de Kandahar se sumó Lashkargah, capital regional del principal bastión insurgente: Helmand, que en los últimos días había concentrado los combates más intensos entre las fuerzas nacionales y los talibanes tras el asedio de la ciudad que obligó a miles de familias de la zona a abandonar sus hogares. Lashkargah «fue completamente tomada anoche por los talibanes y esta mañana izaron su bandera blanca sobre la casa del gobernador. Ahora toda la ciudad está bajo su control», dijo a Efe el jefe del Consejo provincial de la meridional Helmand, Attaullah Afghan.
Tras la anexión, el comandante militar regional, el gobernador, y otros funcionarios se fueron de la ciudad en helicóptero, mientras el resto de las fuerzas y los funcionarios la abandonaron en un convoy «después de que los talibanes les dieran un pase seguro»,dijo a Efe Abdul Majid Akhundzada, un miembro del consejo provincial.
Ofensiva talibán en Afganistán
Los combatientes talibanes se paran en un vehículo al costado de la carretera en Herat, la tercera ciudad más grande de Afganistán, después de que las fuerzas gubernamental es seretiraranel día anterior a las semanas siguientes de estar bajo asedio. | Fuente: AFP
La captura de Lashkargah apenas cambió la rutina de los ciudadanos, que acudieron a trabajar y comenzaron su vida diaria mientras los combatientes patrullaban la ciudad, añadió Akhundzada.
La caída de dos de las ciudades más importantes de Afganistán se produjo tan solo un día después de que los insurgentes conquistasen Herat, la tercera ciudad más grande del país después de Kabul y Kandahar, considerada uno de los principales centros comerciales y ejes del Estado, al compartir frontera con Irán y Turkmenistán.
Mientras, los combates se mantienen en siete de las 34 provincias, donde en las últimas 24 horas al menos 202 talibanes murieron y otros 89 resultaron heridos, según el último parte emitido hoy por el Ministerio de Defensa afgano.


