Minutos después de haber recibido un duro golpe en el rostro, Lapadula marcó un golazo para poner el 1-1 del Cagliari sobre Sassuolo. Su aparición fue un giro a la historia e instantes después Pavoletti firmó la remontada.
Si hay algo que ha caracterizado a Gianluca Lapadula a lo largo de su carrera, más allá de sus goles y su capacidad para aparecer en el momento más oportuno, ha sido espíritu guerrero, ese que alguna vez le rompió la nariz defendiendo los colores de la Selección Peruana en la Copa América 2021. Hoy lo volvió a demostrar y de qué manera: después de haber recibido un duro golpe en el rostro –que dejó su nariz ensangrentada–, el delantero nacional siguió en el campo y anotó el 1-1 parcial en los minutos de descuento (90′+4), encaminando así la remontada del Cagliari sobre Sassuolo tras el posterior tanto de Leonardo Pavoletti (90′+9).
Antes de que todo sean festejos y abrazos, ‘Lapa-gol’ pasó por un momento de susto luego de recibir una criminal patada de Ruan a los 62′, lo cual motivó a que los visitantes se quedarán con 10 jugadores. Nuestro compatriota tuvo que ser atendido por el departamento médico del Cagliari y en lugar de ser sustituido, siguió comandando el ataque de los suyos, consciente de que lo necesitaban para remontar este complicado partido.
Así pues, cuando el árbitro Maurizio Mariani había añadido los minutos de reposición, los dirigidos por Claudio Ranieri siguieron empujando hacia adelante, conscientes de que no había otra forma de tentar un milagroso empate. Lapadula se metió al área y empujándose con los centrales del Sassuolo intentó encontrar un resquicio para anotar, algo que finalmente sucedió a los 94′.
Tras un centro pasado desde la izquierda, Zito Luvumbo controló el balón como pudo y se sacó a dos adversarios antes de encontrar el espacio para
volver a centrar hacia el arco. Cuando todos pensaban –equivocadamen- te– que nadie llegaría para rematar, Lapadula bajó el esférico con su pecho y se hizo el espacio para sacar un derechazo inatajable, imposible para el portero Andrea Consigli.
Pero la historia no terminó aquí. Con el reloj encima y la hinchada empujando en el Unipol Domus, Cagliari continuó yendo al frente para que la remontada se hiciera realidad. Aquí apareció nuevamente el desenfado de Luvumbo para centrar desde la izquierda, la paciencia de Eldor Shomurodov para bajar el balón y la calidad de Leonardo Pavoletti para, como si de eso dependiera su vida, lanzarse de espaldas para anotar un golazo de chalaca.
Con el 2-1 en el marcador y los descuentos que se iban entre la algarabía y las emociones a mil, Cagliari consumó su tercera victoria de la temporada consiguió alejarse un poco más de la zona de descenso. Asimismo, Gianluca Lapadula, quien fue clave en esta remontada que quedará para el recuerdo, anotó su segundo tanto de la temporada y el primero por Serie A –el otro lo marcó al Udinese, en la Copa Italia–.



