Además, solicita la autodisolución del Congreso de la República, la realización de las elecciones generales este año y la convocatoria a un referéndum para una asamblea constituyente
Debido a las 45 muertes registradas en las protestas que ya duran más de un mes, el Gobierno regional del Cusco acordó solicitar la inmediata renuncia de la presidenta de la República, Dina Boluarte, por su evidente responsabilidad política. Añadió que, la Fiscalía de la Nación ya le abrió dos investigaciones por los presuntos delitos de genocidio, homicidio calificado y lesiones graves.
Además, los consejeros regionales pidieron que el Congreso se autodisuelva y convoque el adelanto de las elecciones generales para este año y no en abril del 2024 como ya se ha aprobado en una primera votación en diciembre del 2022. Indicaron que una comisión permanente se instale para garantizar la gobernabilidad del país.
Otra demanda es que se le consulte a la población, mediante un referéndum, si desea la instalación de una asamblea constituyente que busque la redacción de una nueva Carta Magna tal como lo propone los sectores de izquierda desde hace muchos años.
El Gobierno regional del Cusco condenó enérgicamente la violación a los derechos humanos de las 17 personas que terminaron asesinadas por la fuerte represión de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional. Solicitaron que el Ministerio Público y el Poder Judicial investigue y dé con los responsables del uso desproporcionado de las fuerzas del orden.
Finalmente, exigieron que se establezca un diálogo para que cese la violencia en el sur y que los parlamentarios elegidos por Cusco rindan cuentas ante la región sobre su labor en esta última crisis política.



