Esto, a su vez, se enmarca en una desaceleración de la economía mundial, en una reducción de la proyección de crecimiento económico del país de alrededor de 2.5% para el año 2022.
Se ha erosionado la confianza empresarial y de los consumidores, llegando a mínimos históricos en el país. Esto, a su vez, se enmarca en una desaceleración de la economía mundial, en una reducción de la proyección de crecimiento económico del país de alrededor de 2.5% para el año 2022, principalmente debido al sector externo, pero con un enfriamiento previsible de la actividad interna especialmente durante el segundo semestre, lo cual afectará al empleo y generará tensión social, detalla el “Informe del balance del Primer año de gobierno de Pedro Castillo”.
De hecho, eso ya se viene experimentando a través del deterioro de una serie de indicadores vinculados a la evolución de la economía familiar, al punto que hoy los peruanos consideran que su principal problema es el alza del costo de vida.


