Según el economista Edward Agramonte, la segunda reforma agraria no sería más que un cambio de título, ya que no tiene modificatorias consistentes.
El economista Edward Agramonte detalló que la segunda reforma agraria no sería más que un cambio de título y que esta situación aún persiste por la poca capacidad de gestión del actual gobierno. «Los niveles de eficiencia del Gobierno se van cayendo, no existe esa capacidad operativa para incentivar la agricultura, y respecto a la segunda reforma agraria se aprecia que no hubo variaciones estructurales, no cambian los objetivos, no hay una propuesta consistente y más pareciera un cambio de nombre», señaló Carlos Edward Agramonte, secretario del directorio de Sociedad Abierta.
Bajo ese concepto también enfatizó que el incremento de precios de los fertilizantes viene perjudicando sobre todo a la agricultura familiar. «Se venía hablando de incentivar la agricultura familiar, y ahora en el mercado los fertilizantes incrementaron sus precios por factores externos como la guerra entre Rusia y Ucrania, los más perjudicados son las familias agrícolas», agregó Agramonte.


