Raúl Jacob, presidente de la SNMPE, advierte que los directorios de las empresas mineras no aprobarán más inversiones para nuevos proyectos en el Perú, por temor a que les suceda lo mismo que a Las Bambas.
Las minas del Perú se encuentran en constante amenaza por una ola de demandas sociales y bloqueos que, en muchos casos, son fomentados por asesores contratados por el Ministerio de Energía y Minas, advierte Raúl Jacob, presidente de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE). “Lo que pasa es que estamos cosechando el resultado de una serie de muy malas decisiones que ha tomado el Ejecutivo en temas de conflictividad social. Es, básicamente, el resultado de la gran cantidad de conflictos que son mal atendidos o son atendidos de manera equivocada. La caída en la producción de cobre es, claramente, el impacto de la paralización de Cuajone (Moquegua), que representa el 7% de la producción nacional”, explicó.
Sobre Las Bambas, señala que la situación es más delicada en esta mina porque lleva más de un mes paralizada y sus trabajadores han anunciado que iniciarán una huelga de hambre porque están desesperados. Y también los proveedores empiezan a despedir personal y están en riesgo 75 mil puestos laborales por no solucionar este conflicto. “Los inversionistas no ven que el Gobierno esté articulado un plan para que el país vaya hacia adelante sino generando conflictividad, que no nos va a llevar a un buen puerto”, comentó.


