Javier Ramírez, gerente de salud de Cusco, indicó que la población que no completan sus vacunas son de las edades entre los 5 a los 39 años, esto debido a que se trataría de padres e hijos que no acuden a los vacunatorios
La cuarta dosis de la vacuna contra la COVID-19 ya se aplica en la región cusqueña para mayores de 50 años, siempre y cuando hayan cumplido los cinco meses de haber recibido su tercera dosis. La cifra de personas que recibieron su cuarta dosis de la vacuna a la fecha apenas supera los 2200.
Javier Ramírez, gerente regional de Salud de Cusco indicó que las vacunas están garantizadas en todos los establecimientos de salud y que por el momento no han reportado reacciones adversas en personas que la recibieron, aunque indicó que lo que, si puede ocurrir, con cualquiera de las 17 vacunas que hay, es que después de la aplicación puede ocurrir dolor de cabeza, malestar general y hasta fiebre, así como dolor en la zona en la que se aplicó la dosis.
Sobre la aplicación de dosis a la fecha, el representante del sector salud en la región cusqueña manifestó que, a nivel de primeras dosis, en todos los grupos etarios se encuentra en más del 85%, pero hay retrasos en segundas y terceras dosis.
Por ejemplo, en segundas dosis el porcentaje de personas con dos vacunas es del 77% y con tres vacunas apenas se supera el 50%. Ramírez indicó que la población que no completan sus vacunas son de las edades entre los 5 a los 39 años, esto debido a que se trataría de padres e hijos que no acuden a los vacunatorios.
‘El llamado es a la reflexión, porque por eso no podemos llegar al 80% para declarar el uso facultativo de la mascarilla’ dijo el gerente de salud.
Según Javier Ramírez, el riesgo alto de iniciar una nueva ola es latente, pues la flexibilización de medidas, el retraso en la vacunación y la reactivación de actividades podrían provocar que un rebrote de casos en ocurra en cualquier momento.


