La mayoría de las viviendas ubicadas a lo largo de la avenida La Cultura invaden la calle, pero Ejecución Coactiva de Wanchaq solo decidió ‘poner orden’ en un solo inmueble ¡increible!.
Como un ensañamiento, calificaron los propietarios de un negocio (Pollería) ubicado en la avenida la Cultura, en la urbanización Manuel Prado, el desmontaje de una construcción realizada en una zona no permitida (retiro municipal). Denunciaron que no fueron notificados y que la intervención solamente se realiza contra su vivienda, a pesar que todas las construcciones de la zona cometen la misma infracción.
Al respecto, la propietaria de la vivienda, identificada como Norma Ccorimanya, acusó que su intención no fue la de aprovechar e invadir la vía, sino que intentaban tener más espacios para cumplir con las medidas de bioseguridad y protocolo respectivas.
‘Tengo que darle al cliente seguridad. Lo peor es que ni nos han notificado, llegamos a trabajar aquí y nos damos con la sorpresa que están desmontando toda la inversión que hemos realizado. Acepto que la acción, si se realiza, se realice para todos, toda la avenida ha sido invadida y ninguno respeta, no somos los únicos, esto parece un ensañamiento con nosotros que trabajamos humildemente en tiempos de Pandemia’ dijo la propietaria.
El abogado de los propietarios del inmueble desmontado, Edison Lucana cuestionó la medida cautelar que desmontó y destruyó la construcción. ‘Esto es un abuso no se trata que uno se salió a las calles, todos están en esa situación. Es de sentido común que este es un despropósito, no es un mandato judicial, porque la Municipalidad de Wanchaq está emitiendo su propia medida cautelar, siendo juez y parte, sin agotar el procedimiento administrativo’ indicó.
Añadió que lo ordenado o dispuesto tanto por la Municipalidad y también la ejecutora Coactiva, será denunciado por el presunto delito de abuso de autoridad.
Por su parte la Ejecutora Coactiva del distrito de Wanchaq, Fabiola Salcedo Villalba, defendió la intervención debido a que aseguró que desde mayo se les advirtió que dejarán de seguir construyendo y que no ocuparan el lugar, hicieron caso omiso y continuaron con los trabajos.
‘La disposición es no ocupar las áreas de retiro en toda la Avenida de la Cultura, de una dimensión de 5 metros lineales desde la vereda hasta el fondo de la construcción’ explicó.
Sin embargo, indicó que no es competencia suya verificar la situación de las otras construcciones y que la oficina de fiscalización debería responder sobre la situación de las otras viviendas.


